El drenaje de Bricker (ileostomía urinaria) es una derivación urinaria comúnmente realizada después de procedimientos quirúrgicos como la cistectomía. Requiere cuidados especializados para prevenir complicaciones y promover la calidad de vida del paciente.
Valoración Inicial
1. Evaluar el estoma:
Observar tamaño, color (debe ser rojo o rosado brillante).
Identificar signos de irritación, sangrado o necrosis.
2. Sistema de drenaje urinario:
Verificar el flujo continuo de orina.
Observar características de la orina (color, olor, presencia de moco o sangre).
Asegurarse de que la bolsa recolectora esté bien colocada y funcional.
3. Piel periestomal:
Revisar en busca de irritaciones o lesiones relacionadas con el adhesivo de la bolsa recolectora.
4. Estado emocional del paciente:
Evaluar el nivel de ansiedad, aceptación y conocimiento sobre el cuidado del drenaje.
Diagnósticos de Enfermería
1. Riesgo de infección relacionado con el drenaje urinario externo.
2. Riesgo de deterioro de la integridad cutánea relacionado con el contacto prolongado con orina.
3. Déficit de conocimiento relacionado con el manejo del drenaje de Bricker.
4. Ansiedad relacionada con la nueva condición y adaptación al cambio corporal.
5. Alteración de la imagen corporal relacionada con la presencia del estoma.
Intervenciones de Enfermería
1. Prevención de Infecciones
Objetivo: Mantener el sistema libre de contaminación y evitar infecciones urinarias.
Realizar cambios de la bolsa recolectora siguiendo técnica aséptica.
Enseñar al paciente a lavar el estoma con agua tibia y jabón neutro, secándolo completamente antes de colocar la nueva bolsa.
Supervisar la salida de orina para identificar signos de infección (turbidez, olor fuerte o fiebre).
2. Cuidado de la Piel Periestomal
Objetivo: Proteger la piel de irritaciones y lesiones.
Aplicar barreras protectoras (cremas, discos cutáneos) antes de adherir la bolsa.
Cambiar la bolsa recolectora regularmente para evitar filtraciones.
Observar signos de dermatitis por contacto y tratarlos según indicación.
3. Educación al Paciente
Objetivo: Garantizar el autocuidado adecuado y fomentar la independencia.
Enseñar al paciente y a su familia cómo limpiar el estoma y cambiar la bolsa colectora.
Explicar la importancia de mantener un registro de la cantidad y características de la orina.
Proveer información sobre signos de alarma (fiebre, flujo reducido, cambio de color del estoma).
4. Apoyo Psicológico y Adaptación
Objetivo: Ayudar al paciente a aceptar su nueva condición.
Brindar apoyo emocional mediante escucha activa.
Fomentar grupos de apoyo para pacientes ostomizados.
Ayudar al paciente a expresar sus preocupaciones sobre la imagen corporal y la calidad de vida.
5. Monitorización y Detección de Complicaciones
Objetivo: Detectar precozmente cualquier anomalía.
Observar el color del estoma (palidez indica problemas de perfusión).
Monitorizar la salida de orina para evitar obstrucciones en la derivación.
Informar al médico en caso de cambios significativos en el estoma o drenaje.
Evaluación
1. Estoma y piel periestomal saludables, sin signos de irritación o infección.
2. Sistema de drenaje funcional, con flujo urinario continuo.
3. Paciente y/o familia capacitados para el cuidado del drenaje de Bricker.
4. Reducción de la ansiedad y mejor adaptación emocional.
5. Paciente informado sobre signos de alarma y cuidados posteriores.
Este plan debe adaptarse a las necesidades específicas del paciente y seguir los protocolos institucionales.